miércoles, 27 de enero de 2016

Pregón Semana Santa Serrana 2.014


Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.014 


Este acto fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, y la encargada de hacerlo fue una hermana cofrade de esta hermandad, anteriormente Hermana Mayor de dicha hermandad, Dña. María Teresa García García, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 20 de Marzo de 2.014. 


Salutación/Saludos 

Señor Párroco, Excelentísimo Señor Alcalde y Autoridades, Hermanos Mayores y Directivos, Familiares, Amigos y demás asistentes. 

 ¡¡Buenas Noches!! 

Agradecimientos 

En primer lugar quiero agradecer a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, por la decisión de contar conmigo para ser la Pregonera de la Semana Santa de Sierra de Yeguas 2014. 

En segundo lugar es para decirle, Eloy, gracias por esa presentación, palabras hacia mí que me hace tener más confianza y sentirme más fuerte y segura para poderrealizar mi pregón, y así a la vez realzar mas nuestra Semana Santa, Gracias. 

Seguidamente dar las gracias a Vero Martin y Bonifacio Ruz “Boni”, por la confianza que depositaron en mi, y de haber participado conmigo en mi andadura durante estos años como hermana mayor.” Gracias por vuestro apoyo”. 

Como no, muchas gracias también a mis Padres y Hermanas, aunque con sus dudas e incertidumbre, han sido un pilar muy fuerte para poder representar este papel tan importante, que me toca presentar esta noche como pregonera, gracias por seguirme. 

Y por último mis más sinceras gratificación a ese grupo de personas que considero mis amigos, que no hace falta nombrarlos por sus nombres, porque ellos lo saben, solamente quiero decirles gracias, muchas gracias. 

Sentimientos/Pregón 

Retrocediendo veinte años atrás, un día no recuerdo la fecha por circunstancia de la vida, asistí con un grupo de compañeras de la cooperativa donde trabajaba, “el pepeo “, a una reunión, donde nos informaron la actual directiva que para el próximo año, la imagen de Jesús de la Bondad no podría salir por falta de ayuda personal. 

Y por un destino fortuito, y gracias a Dios, hay fueron mis inicios como Hermana Mayor de la Hermandad de nuestro padre Jesús de la Bondad, hay empezó mi andadura, en la cual estuve diez años al frente de esta hermandad, aunque aún sigo ayudando en todo lo que puedo. 

Los comienzos fueron difíciles, pues al ser una hermandad nueva, y la mayoría mujeres contábamos con pocos recursos, que actualmente seguimos igual. 

Con susto, miedo, pavor, pero con mucha decisión, llego mi primera reunión con los demás hermanos mayores de la distintas hermandades, siendo yo la única mujer, me sentí muy arropada por todos, en especial por Alonso Torres (Carlos ) y Bonifacio Mancheño mientras ostentaron su cargo de Hermano Mayor. “Muchas Gracias”. 

Reunión tras reunión llegó nuestro primer Domingo de Ramos y gracias a la lucha, al trabajo, la constancia y la perseverancia, seguimos adelante y con la colaboración del pueblo, pudimos recaudar el dinero para la banda, flores y hacer nuestras primeras túnicas. 

Fueron pasando los años y de aquella directiva que se formo solo quedamos tres personas, pero por mi manera de ser fui embaucando a un grupo de personas de distintas hermandades, todos hoy aquí, de los cuales algunos hoy forman parte de la directiva de esta hermandad, que para mí, no era una directiva sino un grupo de amigo. 


 Domingo de Ramos 

Buenos días, Domingo de Ramos, ya cansada de la noche anterior, pero con ganas para seguir adelante, me dirijo hacia el salón donde preparamos el convite, ya hay algunos amigos esperándome en la puerta, “manos a la obra”. Sillas, tableros, cortar el fiambre, preparar las medias noches, que todo esté listo para la noche. 

¿Melli los refrescos se ponen? 
No, eso luego a la noche. 
“E a”; pues yo creo que hemos acabado. 

Terminado de preparar el convite nos vamos a descansar, que realmente no se descansa, porque siempre quedan los “rezagados” que vienen a última hora pidiendo túnicas, palmas, medallas, porque les entre ganas de vestirse. Recuerdo que un año hasta mi medalla preste para que otro hermano la pudiera lucir en la procesión Todo este trabajo mezclado con los nervios, que si llueve, a qué hora sale, si habrá gente en la salida, ¿se presentaran los quintos?, no se presentara, en definitiva los nervios a flor de piel, y todo para conseguir nuestro objetivo engrandecer el “Domingo de Ramos”. 

Va llegando la hora, se escucha la banda, ya vienen los hermanos, los padres con sus niños de la mano, se ve un quinto, dos, tres, ya están todos, venga vámonos. 

Ya mis nervios se convierten en un nudo en la garganta, y se rompe en el momento que sale por las puertas del templo y se mece al son de la saeta. (MARCHA SAETA ) 

No puedo destacar, ni mencionar que me guste ningún momento más que otro, en toda la estación de penitencia. 

Porque me gustan esas “mecías” en el paseo de las palmeras. 

Me gusta cuando en la calle nueva se encuentra con su madre. 

Me gusta cuando desde el callejón de Benítez sale a la calle real para dar la vuelta y bendecir a los vecinos de Navahermosa. 

Me gusta cuando “esos quintos” unos a otros se dan fuerza para subir la calle harina y todavía no cansados, piden más. 

Y me gusta cuando de vuelta en el paseo de las palmeras, ya tranquilos y sin querer llegar a las puertas de la Iglesia, marcha tras marcha, le vamos dando gracias a nuestro titular. 

Pero con todos estos momentos nombrados me quedaría con el balanceo de la palma, el balanceo del olivo, la suavidad del movimiento, de los claveles pero sobre todo, me quedaría con la cara de nuestro Padre Jesús de la Bondad, reflejada en la serenidad como hace su acto de penitencia e incluso diría de alegría, aun sabiendo en sus adentros, que ya se está forjando su calvario, su pena, su dolor, su amargura y finalmente la cruz, para la redención de nuestros pecados. 

Por eso te pido “padre mío”, que nos de fuerzas, para que sigamos intentando que esta celebración tuya nunca se pierda. 

Ya que me han ofrecido la oportunidad de estar aquí, no quiero irme sin mencionar a unas personas que desinteresadamente ponen su granito de arena, para que este día sea aun mas grande, son personas jóvenes, aunque algunos desde su primer año que portaron a nuestro titular no han faltado nunca y ellos mismo, se consideran de la Hermandad y en ocasiones creo que se sienten “pollinicos” porque todos o casi todos pertenecen a otras hermandades. 

Pero lo que más me gusta de ellos, es que no les importa portar en sus jóvenes hombros a Nuestro Padre Jesús de la Bondad. Muchas gracias, y pido un fortísimo aplauso porque sin ellos no seriamos nada. 

Por favor un fuerte aplauso para nuestros quintos. 

Muchas gracias, en nombre de ellos y que Nuestro Padre Jesús de la Bondad , les de fuerza para que nos sigan acompañando todos los años. 


 Lunes Santo 

Después de la alegría y el júbilo de celebrar su entrada triunfal en Jerusalén, llega la pena, el dolor y el calvario a Sierra de Yeguas. 

Roto el silencio por cuatros tambores doloridos, velas en ventanas y altares realizados en la puerta de las casas, representando el Vía-Crucis. Acompaña el cortejo que me trasladaba a la Semana Santa que mi abuela me contaba en mi infancia. 

Se escuchan rezos, yo impresionada sin palabras y entre cuatro hachones encendidos con luz de tiniebla, aparece el Stmo. Cristo de la Clemencia y Perdón, un Cristo tumbado y reposando en su propia cruz, cansado y roto por el dolor. 

Me impresiono tanto que mientras pueda no dejare de ir a verlo ningún año, y desde aquí os pido, que todo aquel que no lo haya visto, se acerque y lo vea para que sientan mi misma sensación. Todo esto ocurre en el pueblecillo el Lunes Santo. 


 Martes y Miércoles Santo 

Como ya me contaba mi abuela, vuelvo a revivir su experiencia que tras tiempo inmemorables, vuelve a resurgir cada martes y miércoles santo. 

Donde la cruz símbolo de los cristianos, a hombro de nuestros hombres y mujeres, porta por las calles de nuestro pueblo, acompañada por el silencio, la oscuridad y muy de vez en cuando de una saeta, que es una de las más maravillosas forma de rezar los serranos. 


 Jueves Santo 

Como todos los Jueves Santo por la mañana me acerco a la iglesia, y con nostalgia, recuerdo aquellos años que aún echo de menos, el bullicio, el ir y venir a las casas de hermandades, acarreando las flores para los tronos y cualquier enser que se quedaba atrás .Y aún no me explico, que con todo el desorden que se formaba, como llegando las dos del mediodía todo quedaba listo, para a las seis de la tarde celebrar los Santos Oficios. 

Se acerca las nueve de la noche, momento ante le doy la mano a mi sobrino Salva y me dirijo a la casa hermandad de Jesús de la Humildad, para realizar el pasacalles. 

Ya en la iglesia cuando el sol toca la otra cara de la oscuridad, cuando empieza el ocaso y cuando comienza el crepúsculo, suena la banda y comienza a salir el sol en forma de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, con un resplandor que solo los serranos sentimos y detrás del resplandor la figura de un hombre abatido, destrozado, casi maniatado por la cuerda que te cuelga del cuello, un hombre, pensando, ¿en qué? Solo él y su padre lo saben. 

Después de unos minutos de oración, tan particular de Sierra de Yeguas en forma de saeta, se quita de la puerta y se coloca en el paseo de las palmeras, donde me fijo y me conmuevo, me repela los latigazos en su espalda desnuda marcado, y ahí va, entre mecida y al son de la música, que es el único alivio que siente Nuestro Padre Jesús de la Humildad, un alivio que solo sus hermanos saben darle, para que su calvario sea menos doloroso. 

Silencio, suena una corneta (Silencio) en las puertas aparece Cristo acabando de expirar, aún caliente, con el costal todavía echando sangre. Sangre que él supo derramar por nosotros, ya con una luz sobre natural, una luz que es aún más fuerte porque le acompaña su madre al pie de la cruz. 

Una cruz bien fijada en el suelo del monte para soportar todo el peso del mundo. 

Pues la misma fijación tenía su madre Esperanza, que aguanto todo el dolor, la humillación y la muerte de su hijo. Un hijo que lo dio todo por lo demás, y tú, Esperanza, ahí a su lado sin haber tenido nunca ninguna negación y sacando el valor y las fuerzas para poder darle sepultura a tu hijo. 

Esperanza que nombre más bonito. 
Esperanza para que su hijo no hubiera muerto. 
Esperanza para que todo hubiera sido distinto. 
Esperanza para que su hijo resucitara. 
Y Esperanza para que todo el mundo quede libre de pecado. 


 Viernes Santo 

Cuando el sol vuelve a tocar la oscuridad y se pierde las tinieblas de la noche, cuando los primeros rayos de luz deslumbran las puertas del templo, Nuestro Padre Jesús se asoma, para que su gente lo vea. Entre trinos de golondrinas y las lágrimas de algunas y algunos serranos, se presenta de morao, con su cruz en los hombros. 

Que el morao de sus vestiduras, apenas se distingue con el morao de los golpes y las magulladuras de su cara. 

Poco a poco se va alejando de su templo y parece que los colores del maltrato van desapareciendo, cuando se encuentra frente a frente con su madre, Nuestra Señora de los Dolores, que como su nombre indica dolor, que tu madre intenta quitarte con el alivio de su mirada, una mirada perdida en el infinito espacio, porque ella, nuestra madre, lo que menos pretende es que tú, Jesús, te des cuenta que también ella siente dolor. 

Un dolor fuerte de sentimiento arraigado en el corazón, como así se refleja en tu divina pechera, en la pechera que él un día reposo de pequeño. 

Jesús sigue hacia su calvario y tú, María, sin abandonarlo jamás, lo sigues entre callejones hasta el monte del calvario, aún lugar que le llamaban la carabela, donde inevitablemente llegó la hora nona y se cumplieron las escrituras y profecía, dando una lanzada de muerte a tu hijo en la cruz. (MARCHA REO DE MUERTE) 

Y se rasgó el velo del templo, cuando tu hijo te dejó sola, madre, ya estás sola, tu Soledad se convierte en tu nombre, aun más oscuro y con mas tinieblas, con un silencio que traspasa las túnicas de tus hermanos que llevan la muerte de tu hijo, Nuestra Madre María Santísima de la Soledad acompaña en el cortejo fúnebre del Santísimo Cristo en su Entierro por las calles de nuestro pueblo, un pueblo que respeta el silencio y escuchan el doblar de las campanas cuando el cortejo hace su acto de penitencia al pasar por las puertas del ayuntamiento. 

Con una solemnidad que solo el rey de los cielos se merece y para solemnidad tu madre, que con su cara lo dice todo. Soledad no sé cómo será lo celestial ni lo divino, pero seguro que se asemejará a tu rostro. 

Soledad, guapa, guapa, guapa. 


 Domingo de Resurrección 

Todavía no había amanecido, cuando María Magdalena y la otra María, madre de Santiago y José, a las claras del día del domingo, corrieron para preparar y ungir el cuerpo de Jesús, como mandaban las leyes de la época, ya que no pudieron hacerlo en su hora, porque estaba prohibido. María Magdalena y la otra María acompañada por su Soledad y todavía arrastrando los Dolores, acarreados por la crucifixión de Jesús, pero con la Esperanza de que la muerte de Cristo hubiera servido para algo, llegaron al sepulcro donde se lo encontraron abierto, y una luz resplandeciente con forma humana y rostro visible, les dijo: no busquéis entre los muertos al que está vivo y de nuevo se cumplió las escrituras. 

La explosión de belleza, el conjunto de colores, la alegría de la fiesta y el “jolgorio” se engalana en las calles de nuestro pueblo y todo por la celebración de la resurrección de Nuestro Padre Jesús, y aquí acaba nuestra particular semana de pasión, muerte y resurrección de Jesús. 

Una Semana Santa única porque así lo siento. 
Una Semana Santa de rezos y sentimientos. 
Una Semana Santa de promesas. 
Una Semana Santa de arrecojimiento. 

En definitiva una Semana Santa vivida desde lo más profundo, que nuestros difuntos nos dejaron como legado, para que nosotros hoy, la pudiéramos vivir como ellos. 

No quiero acabar sin suplicar a todos los presentes y a los que no están, que sigamos educando a nuestros hijos en la fé cristiana y transmitiéndole nuestra cultura y nuestras tradiciones para que nunca se acabe el discurrir y transitar de nuestras imágenes por las calles de nuestro pueblo de Sierra de Yeguas. 

Buenas noches y muchísimas gracias. 



 Presentación marcha dedicada. 

Y ahora, a continuación es para la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Bondad y para mí un honor presentaros una marcha dedicada a nuestro titular, una marcha del compositor jienense. José Manuel Sánchez Molero. Que tendremos el honor de escucharla tocada por una banda de la cual todos los serranos debemos sentirnos orgullosos, pues está llevando con mucho orgullo el nombre de Sierra de Yeguas por todos los sitios donde tocan os hablo de la Agrupación Musical Resurrección. 

Desde aquí en nombre de la Hermandad y en el mío propio os queremos dar las gracias. 

Y sin más os dejo para que escuchemos esta gran marcha que lleva por nombre. 
DE LA MANO DE DIOS.

Presentación Cartel Semana Santa. 
A continuación como es habitual todos los años paso a presentar el cartel oficial de la Semana Santa 2014 que este año está representado por Nuestro Padre Jesús de la Bondad en su Entrada Triunfal en Jerusalén. 

Querida Pollínica cuanto te amo 
 Siempre deseo que llegue 

 El Domingo de Ramos. 


viernes, 22 de enero de 2016

Acompañamiento musical de la salida procesional 2.016


Acompañamiento musical de la salida procesional 2.016 

El miércoles pasado, 20 de Enero, realizamos una visita a los ensayos de la Agrupación Musical Resurrección de Sierra de Yeguas, pudimos disfrutar de numerosas marchas en dicha visita.





Dicha visita era con motivo de la firma del contrato que vincula a nuestra Hermandad con dicha Agrupación para la renovación del acompañamiento musical del próximo Jueves Santo 2.016. Para ello se desplazo hasta el local de ensayos el Hno. Mayor junto con otros directivos, que junto al Secretario de Contratación de dicha agrupación firmaron el contrato.

Por ultimo indicar que es un placer volver a contar con la Agrupación Musical de nuestro pueblo un año mas, y ya van siete, y parece que fue ayer cuando firmamos el primer contrato, pero ojala sean siete más, y otros siete, eso significara que la Agrupación de nuestro pueblo sigue viva, y la Semana Santa permanece latente en los corazones de los serranos.





 A la derecha el Hno. Mayor  Diego Torres Sojo y 
a la izquierda el representante de AM Resurrección Francisco M. Vela Jimenez 


Y lo que nos queda decir, que estamos deseando ya que llegue el próximo Jueves Santo, para disfrutar de la salida procesional de nuestro titular acompañado de ese pedazo de Agrupación . 

Pregón Semana Santa Serrana 2.004




Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.004 

Este pregón fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, D. Antonio Ruz Domínguez, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 20 de Marzo de 2.004.



Entrada


¿Fe?, ¿Tradiciones?, ¿Folklore? ¡Qué maravilloso cúmulo de sensaciones emergen cada año cuando llega Marzo! Se palpa un nerviosismo general en mi pueblo, se incrementan los aromas a Azahar e Incienso ¡¡Algo sucede!! 


Salutación y dedicatoria.




Dignísimas autoridades eclesiásticas y civiles, Juntas de Gobiernos, Hermanos Mayores, querido pueblo cofrade de Sierra de Yeguas.



Agradeceros vuestra presencia y acompañamiento en estos momentos de exprerison de sentimientos de este HUMILDE PREGONERO.



Gracias especialmente a mi presentador, Juan Sánchez, vecino, amigo y cofrade ejemplar.


Permitidme dedicar este Pregón a mis padres, y darles las gracias por educarme en la Fe cristiana y consentirme ser lo que en el argot cofrade se denomina un "capillita".

Dedicar también estas palabras a la Junta de Gobierno de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, mis Hermanos, por confiar en mi para un acto tan importante dentro de nuestra Cuaresma, y haberme enseñado a lo largo de tantos años a vivir de una manera distinta, "Vivir en Hermandad"


Sentimientos.


Desde pequeño he vivido la Semana Santa de una manera especial, distinta.

Para mí no era otra fiesta más, sino que era una celebración donde se unían estrechamente la Fe y las tradiciones de mi pueblo, cosas que hemos heredado a lo largo de los años de nuestros abuelos y padres, cosas que nosotros debemos transmitir a nuestros hijos, porque nosotros no podemos perdurar eternamente pero nuestra Fe y tradiciones sí.

En nosotros está el presente y en nuestros hijos el futuro de la Semana Santa, por ello debemos procurar pasarles el testigo de la Fe de igual manera que, cuando aún éramos niños, nos lo entregaron a nosotros, porque no se puede concebir ni vivir una semana tan grande sin Fe.

- Recuerdos y sentimientos de este pregonero que comienzan con el Viernes de Dolores, es el Día de mi madre. Ya se acerca mi semana grande, esa semana que durante un año, han preparado con esmero, tesón y entusiasmo todas las hermandades.

- Pronto llega el Domingo de Ramos, y al igual que Jesús entra en Jerusalén montado en su pollina, nosotros entramos de lleno en la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

Es la procesión de los niños, con nuestras palmas y túnicas blancas acompañamos a Nuestro Padre Jesús de la Bondad "la Pollínica", niños que crecemos con la ilusión de ser algún día portadores de uno de esos maravillosos tronos, que lucen espléndidamente por las calles de nuestro pueblo.

¡Ha llegado el Salvador!
¡Ha entrado el Mesías!
¡Proclamemos el Reino de Dios!

Por circunstancias religiosas y políticas, durante los días de Pasión, Jesús pasa de ser recibido como un rey a ser ajusticiado como un criminal.

Sin embargo, a lo largo de la historia, y según los detalles de la Pasión que se exponen en la calle durante la Semana Santa, en realidad observamos que Jesús pasó de REO a REY.

Pero yo, ajeno a todo este devenir, juego con mis amigos a las bandas de música en la calle la Cruz. Decidimos acercarnos a la Iglesia para intentar colarnos dentro, y ver cómo los mayores preparan los tronos, pero no hemos tenido suerte. Antonio el "Nono" nos ha cerrado la puerta y no nos deja pasar. Mejor, seguimos practicando con nuestros tambores de lata por el recorrido oficial, para más tarde volver a intentarlo.

- Martes y Miércoles Santo, días de tradiciones por excelencia. En mi casa se preparan magdalenas y suspiros. ¡Cada día estoy más nervioso!, se acercan los momentos claves de la Pasión en mi pueblo.

Llega la noche y las luces se apagan; comienzan las procesiones de las mujeres y los hombres (silenciosos vía-crucis que siempre me han cautivado), tradiciones que persisten a lo largo de los tiempos gracias a la Fe de los serranos. Inocentemente, observo a través de los visillos de mi ventana, aún soy pequeño y no me dejan asistir.

- Por fin llega el Jueves Santo (día inolvidable para mí), he crecido "Es mi primer año de costalero". Nerviosismo y temores de esa primera vez: ¿aguantaré el recorrido? ¿todo saldrá bien?... Un mar de dudas me inunda, mientras ilusionado, me pongo mi túnica blanca.

Terminan los Santos Oficios y todos los hermanos nos acercamos a la Iglesia. Son las nueve; todo está preparado; Isidoro coge el estandarte; suena el Himno; Pepe y Dionisio, mis mayordomos, nos guían en el ocaso de la tarde para llevar a nuestro Padre hasta el cielo.

¡Ya estamos en la calle!
¡Ha salido Nuestro Padre Jesús de la Humildad! 

De repente, se hace el silencio y se escucha una oración en forma de Saeta:

¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 
Que en tu cara hay dolor,
en tus ojos hay dulzura 
y en tus labios amargura. 
Siendo tú hijo de Dios 
sufres la pena más dura 
¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 

A lo lejos se aprecia una corneta dando la Orden de SILENCIO. Se apagan las luces, comienza a salir el maravilloso misterio que componen el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza, Virgen que llora a nuestro Cristo agonizante.

"ESPERANZA" que nombre tan grande para nosotros los creyentes, y no olvidemos, hermanos cofrades, que no puede acabar un Jueves Santo sin "ESPERANZA".

Eufóricos y con el cuerpo dolorido, poco a poco, nos acercamos a la Iglesia para dejar a Nuestro Padre Jesús de la Humildad en su altar. Es el momento de la despedida, ¡hasta el año que viene PADRE MIO!, no te olvides de mis familiares, mis amigos, mis paisanos, y dame fuerzas para poder sentirte el resto de mi vida como te he sentido hoy: MI PRIMER AÑO DE COSTALERO.

- Mañana del Viernes Santo, en mi casa se vive de manera especial. Por suerte vivo justo donde se realiza el tradicional encuentro de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Allí nos reunimos todos los serranos esperando ansiosos la llegada de los pasos.

¡Ya se acercan!, ¡la gente se pone nerviosa!, los hermanos enfervorecidos aclaman y vitorean a sus titulares. Es la culminación de una mañana maravillosa en la que Jesús se muestra cansado por el peso de nuestros pecados; y frente a Él su Madre, dolorosa y apenada derrama lágrimas de pasión por su hijo sentenciado.

- Llega la tarde del Viernes Santo, y las campanas de la Iglesia tocan a difunto. Tarde del Santo Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad. Solemnes y perfectas imágenes que nos recuerdan el dolor y la soledad de un Rey de Reyes en su yacimiento. Recuerdos de aquellas calles llenas de capirotes negros, banderas y cirios que van con el único acompañamiento de un ronco tambor.

En esta noche fría y oscura, mi pueblo vela tristemente al Mesías:

"CRISTO HA MUERTO" 

Pero aquí no acaba todo, y conscientes de ello son las Hermandades de Sierra de Yeguas.
Tras la pasión y muerte de Jesús, todas las Cofradías del pueblo participamos en la Resurrección, con la salida especial de nuestro Santísimo

PRIVILEGIO GRANDE 

PARA UN DÍA GRANDE 

Hermanos cofrades, la procesión de este pregón llega a su fin. A partir de ahora os toca a vosotros retomar la palabra y convertir las calles de nuestro pueblo en la JERUSALÉN ETERNA.

Juntas de Gobierno, cofrades, serranas y serranos, la Semana Santa es vuestra, ¡¡¡VIVIDLA CON FE!!!

Muchas gracias.



miércoles, 20 de enero de 2016

Pregón Semana Santa Serrana 2.010


Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.010 

Este pregón fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, tuvo el honor de realizarlo nuestro hermano cofrade D. José Antonio Ruiz Lopez, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 6 de Marzo de 2.010.

A mi familia, mis hermanos y amigos cofrades,
por todo el calor recibido
y por tantos momentos compartidos.

Entrada.

Gracias Puri, por la presentación. Creo que quizás no la merezca, tus cálidas palabras nacen de los sentimientos y momentos que hemos compartido por esa hermosa afición que nos une, el teatro, no tengo palabras de agradecimiento para una persona como tú, por tu manera expresarte y de decir las cosas.


Salutación y dedicatoria.

Aquí me tienen:

Recién entrado marzo, inseguro y abrumado por encontrarme ante todos vosotros, que sois, Semana Santa vivía, con el temor de no haceros llegar nada que no sepáis, e más, debería ser yo, el que tendría que bajarme de aquí y aprender de vuestras experiencias, por que sois vosotros los que habéis vivido más que yo, y los que deberíais de explicarme a mí, que es la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

He de estar agradecido a la junta de gobierno de mi hermandad, por haberme propuesto como pregonero de esta Semana Santa. Y la verdad sea dicha, el día que los vi llegar a mi casa, tan serios, no imaginaba lo que estaban a punto de proponerme, les dije que sí, en ese mismo momento, pero…. después, pensando me dije: ¡Dios mío! En el lío que me he metido, y esa preocupación fue cambiando poco a poco en un sentimiento que hoy es un orgullo y una gran satisfacción el haber aceptado su propuesta.

Mi gratitud también a vosotros:
Señor párroco, autoridades, Hermanos Mayores y directivos, amigos y familiares que habéis tenido a bien de venir a escucharme.

Y os ruego, me permitáis, dedique este pregón , el primero y quizás el único de mi vida a mi familia y en especia a mis padres, con la certeza de que están siendo mudos testigos desde la otra vida.

Por razones de mi profesión, como todos sabéis, he tenido la enorme suerte de poder trabajar en todas las hermandades y compartir cálidos momentos, con esas personas que dan su tiempo y su trabajo, desinteresadamente, por su hermandad a lo largo de todo el año, no sólo en las ocasiones de mayor lucimiento durante las procesiones, sino también en un trabajo  silencioso y anónimo en mil y un problemas que una hermandad tiene que resolver a lo largo de todo el año. Trabajos dichos se a de paso, que no se apuntan en ningún libro, ni es grabado por ningún video comunitario, sin embargo, es donde a veces he visto mayor colaboración y hermanamiento entre personas de muy distintas edades, y posiciones sociales. A todos ellos también quiero dedicarles este cúmulo de pensamientos, reflexiones y sentimientos que a continuación me dispongo a contaros.


Sentimientos:

¡Ya estamos en Semana Santa!    

Una frase que a todos nos llega a trasmitir “algo”  en el corazón y más, cuando en mis primeros años la escuchaba pensando en lo que todos, de niño hemos sentido: …. Que si la anda que traen, que si las túnicas. ¡No la tengo todavía! que si mis santo es el mejor… Hasta que llega el día…

Me vestía mi madre,

… Madre, al escribir esta palabra, me paré durante unos segundos. Se me hizo muy grande cada una de sus cinco letras recordando aquellos momentos.

Despues, iría cogido de la mano de mi padre,
…Padre, sabía, que me tocaría nombrarlo después, y estuve lo mismo. Recordando cuantas cosas hace ese nombre por sus hijos sin nada a cambio.

Gracias mama y papa, os tenia que nombraros por este día tan emotivo para mí.

Entonces, él me dejaba en la fila a una edad en la que aún ignoraba la enorme dimensión y el pleno significado de los acontecimientos que se desarrollaban durante esas fechas, solo que quedaba admirado por el aspecto  más deslumbrante y exterior del momento:
Las bandas de música, hombres cantando de una manera inusual, personas llorando al ver de pasar las imágenes o cuando se volvía el paso a una persona enferma sin comprender el porqué, de muchos de esos gestos.

… Pero pasa el tiempo…

Se hace uno mayor y va cayendo en la cuenta de los años que ha vivido, de todas las veces que salía de la casa de mis padres para la procesión, de todos los momentos compartidos con amigos y familiares, de todas las emociones guardadas junto a pequeños recuerdos.

Ahora salgo de mi casa acompañando a dos nuevos hermanos pequeños, y me dejo parar un poco y ellos se adelantan, y los veo como caminan diligentes hacia nuestra casa hermandad….. Y revivo la ilusión con la que disfrutaba de niño.

Los dejo a ellos en la fila igual que me dejaba a mí, mi padre.

Y llega el momento más esperado por todos mis hermanos: Procesionar  a mi Sagrado Titular.

Voces en la iglesia, nervios a flor de piel, tensión en los gestos y concentración, para que en esos primeros movimientos no cometamos errores, todos dependemos de todos y sobre nosotros se palpa la fuerza contenida del mayor responsable en esos instantes , nuestro hermano:

El mayordomo de paso.

Me coloco el antifaz que me hace sentir una persona invisible a los ojos de los demás, porque cuando te colocas el antifaz ves otro mundo, ves personas sonrientes, personas llorando por la emoción contenida pidiendo por dificultades que atraviesan en sus vidas, ves el saetero cantando con un sentimiento que algunos no comprendemos en ese momento pues nuestra atención como portadores de trono esta fijada en otros deberes y permanezco como espectador, callado y anónimo.

Miro hacia el lado y veo a un joven hermano que coge por primera vez el paso, en relevo de su padre que es de esta hermandad. Me provoca una sensación de alegría y me hace pensar que el peso de la tradición comienza a llevarlos hombros con esperanza de futuro.

O como ese hermano que esta junto a mí en el varal y todos los años se escapa unos instantes para nunca perderse la salida del paso del Cristo, y cuando le pregunté porque es tan fiel al mismo gesto año tras año, con solo cinco palabras me explico muchas cosas.

Mi abuelo era del Cristo.

Ahora sé que en honor a su memoria, el lo ve salir todos los años y me doy cuenta, de que , ahí, ¡ahí! en ese gesto, existe un sentimiento de hermandad.

Acercándose ya e final de la procesión, dos frases sentencian el cierre de nuestro paso, una sale siemmpreo por boca de nuestro capataz para animarnos a último esfuezo cuando tras varias horas de proecesion el cansancio comienza a apoderarse de nuestros cuerpos:

¡Vamos señores!, ¡ya nos queda poco!
…. y la otra, más que una frase, es murmullo, expresando un sentimiento entremezclado de satisfacción y tristeza: “otro años más”.

Pero esto es parte de mi propia experiencia, la Semana Santa que vivimos todos comienza el Domingo de Ramos con la salida triunfal de Jesús de la Bondad.

Su mismo nombre lo dice, con que gran bondad entraste en Jerusalén hacia su gente, te recibieron como un rey, entre vítores y palmas y ramos de olivos, con la misma ilusión que los niños te acompañan el Domingo de Ramos  por las calles, y es que a veces para comprenderte deberíamos mirarte con los ojos de un niño, despojados de todo los prejuicios y complejos materiales, iba humilde y a su vez lleno de alegría, como esperamos todos nosotros ese Domingo de Ramos, anunciación de nuestra Semana Santa.

Que comienza a exteriorizarse el Martes y Miércoles Santo con una manifestación pública de Fe y penitencia por las calles de nuestro pueblo, en una procesión llena de sencillez. A su vez nos inicia a cada uno de nosotros en un viaje interior que nos llevará a vivir la pasión y muerte de Cristo.

Ese acompañamiento comienza a surgir el Jueves Santo por la noche.

El pueblo te espera y tus hermanos te seguimos. Sin embargo tú, pareces ausente, solo, ensimismado en el cúmulo de hechos que ate han sucedido, al que nosotros permanecemos ajenos. Tu mano refleja el cansancio y el abatimiento por el abandono de los tuyos, ¡hasta Pedro!, ¡tú discípulo más querido!, te ha negado tres veces. Jesús, tu que eres el rey de reyes te encuentras ahí, solo, despojado incluso de tus vestiduras, como el más humilde de entre todos los hombres. Pero nosotros en silencio y con orgullo te portamos compartiendo ese momento de soledad y angustia antes de tu crucifixión, intentando llevarte con la mayor humildad posible para que tu situación sea la mas corta espera de dolor.
Se cierra la noche, las luces se apagan y sobre la plaza cae un sombrío velo, y en esa noche oscura y con el desolador acompañamiento de una corneta solitaria, hace su salida el Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de la Esperanza. En nuestro pecho se recibe una sensación de ese trance de silencio que tuviste antes de tu muerte, pero tu madre está ahí, no te ha abandonado, nos llena de esperanza, para que veamos una luz en nuestras vidas, esa mujer es la única luz que te consuelo en esa desdichada noche, igual que sus hermanos lo llevan con todo el cuidado posible para que su sufrimiento no se largo y agonioso.

Esperanza 
Tu rostro no tiene nombre 
no sé si es belleza o ternura 
no sé si es dolor o amargura 
Porque aún tu alma está abatida 
de contemplar junto al madero 
a Jesús en la cruz sufriendo 
a Jesús perder la vida.


Pregón de la mañana. Nuestra Iglesia es un hervidero: Diálogo cantado de narraciones, de hechos y de recuerdos. En el aire se palpa la sentencia para el Galileo. Solo nos queda procesionarlo y esperar el instante en que sale la imagen de Jesús el Nazareno.

Siempre me estremezco ante su gesto afligido por el peso del madero, es como si cargara con los pecados de todos nosotros. Los hermanos Jesuistas quisieran ayudarles a compartir ese amargo sufrimiento, sacándolo de rodillas, acompañándolo entre túnicas moradas y saetas que se elevan sobre los susurros del pueblo. Expresión de penitencia para pedir perdón,  por nuestro pecados con ese sencillo y humilde gesto.

Pero los nazarenos quisieran cambiar la historia, y en vez de que tus pies desnudos pisaran piedra, y que tu cuerpo arrastrase una cruz, ellos cargarán sobre sus hombros tu tormento y cubrirán de flores el doloroso camino que has de recorrer para encontrarte con tu destino.

En esa mañana del Viernes Santo mientras se aleja lentamente el Nazareno van pasando minutos que se hacen horas, se hacen eternos hasta que entre varales, bajo palio, y su manto negro de terciopelo, aparece bajo el son de una dulce melodía, nuestra imagen, su madre, María Santísima de los Dolores. Madre a la que pedimos en oración, madre que nos alivia el dolor de nuestros corazones en los momentos difíciles de nuestra vida.

¡Madre serrana por tradición! 

De forma pausada se abre la mañana, ya se acerca el momento que toda Sierrra de Yeguas espera:

El encuentro.

El encuentro de la madre, Nuestra Señora de los Dolores, con su hijo Jesús de Nazareno que camina hacia la muerte.

Admirado, contemplo a esa madre con el dolor que aplasta su corazón y la peno de no poder aliviar el sufrimiento de su hijo, desgarrada por abrázalo en esos instantes del encuentro, mientras los hermanos dolorosos, tratan de cumplir ese deseo para que pueda alcanzar con sus manos el rostro de su hijo.

Lentamente, sin que nos percatemos, el día se va apagando, para entrar con sigilo en la noche del Viernes Santo, noche de respeto, noche de reflexión, noche de recuerdo, noche del Santo Entierro.

Cristo a muerto, doblan a difunto, Sierra de Yeguas llora. En silencio y seriedad, aparece Jesús yacente, con el cuerpo destrozado por el odio de los hombres, esos que pocos días antes lo alababan, ahora lo han matado.

Y un rosario de hermanos, cubiertos de luto abrazan tus varales con dolor y acompañan a tu madre en esa cruda noche de soledad.

Cristo real, humano, Cristo yacente 
Que me hables de la vida 
y que me hables de la muerte 
Creo en Dios, porque en ti creo 
y en ti, porque en tu rostro veo 
Amor después del martirio 
Amor después de reo.



¡Soledad!

Que nombre tan hermoso y que tiste situación, cuando sale la imagen de Nuestra Virgen, por las calles de Sierra de Yeguas, desesperada y triste, camina sin saber a dónde ir, camina con sus penas y amarguras.

La Soledad
Sierra de Yeguas, Soledad quisiera
no ver tristeza en tu cara
sino una sonrisa en tus labios
ver la paz en tu mirada

Ya se cierran las puertas del templo, concediéndonos un último privilegio, de poder mirar su hermoso rostro lleno de tristeza y desconsuelo, mientras la Semana Santa llega a su fin con el solitario toque de un tambor en la noche.

Sin darnos cuenta llegamos al Sábado, donde todas las hermandades pasan la mañana en un nervioso ajetreo, un ir y venir de personas con flores tronos y enseres. Para que otro año volvamos a vivir la pasión con la misma ilusión que cuando éramos niños.

Solo queda, que nuestros corazones vestidos con las túnicas de las hermandades sean verdaderamente, corazones de hermanos, y vivamos conforme al ejemplo de Jesús, no hoy ni mañana, ni pasado… sino durante todo el año.

Espero que mis palabras os hayan servido para adentraros en la Semana Santa que hoy os anuncio así como os lo he contado, es como veo yo la Semana Santa de Sierra de Yeguas.


 ¡Muchas Gracias!


Al termino del pregón se vivió un momento de aplausos , y el pregonero dio paso a la presentación del Cartel de Semana Santa con las siguientes palabras: 


Mientras todos nosotros vivimos en un mar revuelto, a veces, de alegría, otras de tristeza, de preocupaciones, de emociones. Él, nos custodia en el atardecer, desde el cielo de Sierra de Yeguas con la paciencia y humildad que representa.