jueves, 1 de junio de 2017

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.008


Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.008

Este pregón fue presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, por su hermano D. Juan Enrique Prados, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad.

A la memoria de mis padres que me dieron el don de la vida, y me guiaron por la senda de la fe cristiana. Hoy me quisiera parecer a mi madre, tan dulce como los cantos que entonara meciéndome en sus brazos cuando niño. Pero también quisiera que mis palabras tuvieran la alegría de su risa, el timbre de su voz, su amor inmenso, su gran tenacidad y su caricia. Sus ansias de luchar, su darse entera en todos los instantes que fue su vida.

Señor párroco.
Autoridades.
Directivos y hermanos mayores.
Cofrades serranos, señoras y señores, queridos amigos: Agradezco vuestra presencia y acompañamiento.

Agradezco también a mi presentadora Escolástica Torres por sus palabras de presentación, antes ustedes y por ese inteligente y cariñoso perfil que ha trazado sobre mí.
Palabras abrumadoras para mi tan cordiales, y que le agradezco desde lo más noble de mi corazón.
Agradezco también a la hermandad de Jesús de la Bondad en su Entrada Triunfal en Jerusalén “La Pollinica” por la confianza depositada en mí para tan noble misión encomendada, que me gustaría ser digno de este honor.
A mi mujer, pilar insustituible por su insistencia y dedicación para que este pregón vea la luz, gracia por tu apoyo y por compartir la vida conmigo.

Mis tempranos recuerdos de la Semana Santa vienen envueltos de primavera, ropa de estreno y vacaciones en el colegio, junto a muchas preguntas a las que fui encontrando respuesta con los años. Pero es cierto que había, en torno a la celebración de nuestra Semana Santa, muchas cosas que no tenían significado para mí. Se pasaba de una alegría desbordante, el Domingo de Ramos, a un sufrimiento inhumano que iba creciendo a lo largo de la semana. Menos mal que terminábamos con mayor alegría, si cabe, al saber que Jesús cumpliósu objetivo, triunfando sobre el mal y la muerte.
La vigilia se cumplía, el pueblo se preparaba para algo especia, se notaba en el ambiente, lleno de olores a bacalao frito y dulces tradicionales, que en pocas casas faltaban.

A la salida de las imágenes ya estaba en la plaza de la mano de mis padres, observando a las personas que allí nos congregábamos y veía que unas se santiguaban, a otras les corrían una lagrima por su mejilla otras rompían el silencio con aplausos o cantando una saeta. Yo cuando tenía oportunidad me escapaba para ver la banda de música que era lo que me llamaba la atención, tanto que cuando la Semana Santa acababa, formábamos nuestra banda con tambores de lata, pero si algunos recibían la visita de algún familiar que había emigrado fuera de esta tierra y volvían por motivo de celebración de la Semana Santa, les traían de regalo un tambor, estos eran los que encabezaban nuestra banda.

Ya que mencionado la emigración, supongo que la Semana Santa para todos los serranos que viven lejos, les producen una extraña y dulce agitación, porque son citado a celebrar, cada uno a su medida, el reencuentro con sus paisanos, la memoria viva de una infancia o juventud en la que participaba de algún modo en la cotidianeidad de nuestro pueblo, en su vivir diario. Pero además significa compartir en estos días especiales a plena luz del día o en el silencio tenue de la noche, siguiendo el ritmo y la oración de un sentimiento colectivo por mejorar el mundo, este que tenemos, necesitado de justicia, de una justicia llamada Paz. Para ello no necesitamos realizar grandes empresas sino simplemente seguir el mensaje que un día el hijo de un humilde carpintero nos dejó con su muerte y resurrección:
“Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”.

Resulta obligado en estos momentos, en los que pregonamos al pueblo la Muerte y Resurrección de Cristo, y por tanto la gran esperanza de la humanidad, recordar la muerte de esos Cristos vivos de nuestro tiempo, víctimas de esa obsesiva locura que es el terrorismo. Centrar nuestra atención por unos instantes, y recordar el drama humano que conmoción al mundo, como fue esos ataques a las torres gemelas, los atentados en los trenes de Madrid en el que miles de criaturas vinieran a sumarse trágicamente a las que a diario son asesinadas por la cobardía de los hombres.
Y toda esta barbarie llevada a cabo por unos fanáticos que matan en nombre de Dios… No sabemos a qué Dios se refiere, porque Dios es, ante todo, amor.
No sabemos que Dios, que a pesar de su soberano y gran poder, se hizo hombre y precisamente expiro en una cruz para darnos la vida….
Señor, haz que un día no lejano podamos dirigirnos unos a otros, como a diario lo hacen los hombres de buena voluntad. Como lo vienen haciendo esas palomas blancas que anidan y revolotean alrededor de esta iglesia utilizando, como mensaje de paz su color y como  símbolo, la palma o rama de olivo que portan tus manos, Paz, Señor, Paz….

Llegado hasta aquí voy comprendiendo lo importante que es ser pregonero, y yo con una sola palabra, una frase de agradecimiento intento pagar lo que no tiene precio, a unos vuestra designación a otros vuestra confianza y sobre todo a otros vuestra ilusión porque fuera el pregonero de esta Semana Santa, pues en verdad os dijo, que no os consideréis pagadas, que esta deuda siempre la tendré presente y que os debo a todos por igual lo más importante que un hijo de este pueblo puede ser, pregonero de la Semana Santa de su tierra.

Bueno yo quisiera hablaros de la Pasión de nuestra Semana Santa, y no haceros sufrir pasión con mi charla. Hablaros de nuestras imágenes desde lo más profundo de nuestra fe, decir, lo que todos queremos decir, o mejor dicho lo que decimos en nuestro interior, a nuestros pasos, y que yo tengo el honora de poder hacer público mi sentir, el sentir de todos, porque a quien no se le ha salido una lágrima, o se le ha puesto los ojos vidriosos, a la salida de una imagen, al sentir, de sentimiento, la letra de una saeta, o ver como mecen el paso, al son de una marcha tocada por la banda, o al terminar entrando en el templo decir esa frase, que siempre decimos a nuestra Virgen Soberana o al Cristo que más veneramos. “Que el año que viene te vuelva a ver”. A eso me refiero, a ese amor por la Semana Santa nuestra.

Pero antes quisiera hacer desde aquí un reconocimiento a la labor prestada, a todas las personas que gracias a ellos la procesión infantil es posible, escuela de cofrade del futuro, va mi reconocimiento para ellos, que sigan así.

Domingo de Ramos.
“Cuando se acercaban a Jerusalén junto a Betfagé y a Betánia, frente al monte de los olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está en frente de vosotros, y luego que entréis en ellas, hallareis un pollino, desatadlo y traerlo”.
Fue así como comenzó ese domingo, que hoy en el pueblo se despierta jubiloso, con una alegría contagiosa, radiante y nueva. Con una alegría contagioso, radiante y nueva. Con una alegría inaudita porque no solo se rememora la entrada de Jesús de la Bondad en Jerusalén, sino porque entra en nuestra Sierra de yeguas a lomos de un “pollino”, y a poco a poco una algarabía infantil pinta de rojo y blanco, de palma y ramas de olivos, las calles a su paso. Es media tarde y Sierra de Yeguas mira a Dios casi desde el suelo, desde la mirada, desde la altura de los más pequeños, para desde allí, desde ese punto donde todo es ternura, contemplar la expresión serena y sincera de Jesús en su entrada triunfante.
Palmas y olivos, rojos y blancos ¡alegría!
Cuanto daría yo Dios por verte
De nuevo con la mirada de un chiquillo
Entra con el rostro sereno y triunfante
A lomos de un borriquillo
Rojo y blanco. ¡Cuánto daría!

Martes y Miércoles Santo.
Procesionamos una cruz desnuda, Marte lo hacen las mujeres, miércoles los hombres.
Estos días son de pensamientos, donde hacemos el Vía Crucis, o camino de la Cruz, conocido también como “Estación de la Cruz”, que no es nada mas que recordar con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado.

Jueves Santo.
Nuestro Padre Jesús de la Humildad
“Pilatos por no perder
El destino que tenía
Firmo sentencia cruel
Contra el divino Mesías
Lavo sus manos después.
Jesús es llevado ante Poncio Pilatos donde su muer le aconseja. “Mira bien, Poncio, lo que juzga, que es sangre inocente la que vas a derramar”. Pero aquel hombre por no perder el puesto y porque le importaba más el qué dirán firmó.
Con que humildad, que paciencia y en una piedra sentado, un cordero inmaculado hijo de la providencia oye su injusta sentencia. Y el Señor de la Humildad, triste y despreciado, baja su mirada antes aquellos que les aclamaban y que ahora gritan su maldad, pero marchara para ser expuesto otra vez en las calles de nuestro pueblo y demostrarnos que de sus espinas hizo El una corona para la humanidad. Que es posible perdonar a quien te condena, que es posible comprender la frívola debilidad, que es posible salvar la esperanza en las personas, porque Dios quiso hacerse hombre y nacer de una mujer terrenal para que la bondad que nos falta la madre nos la cubra llorando las lágrimas blancas de su piedad.
Santísimo Cristo de la VeraCruz y María Santísima de la Esperanza.
¿Hay esperanza después de la muerte? Cuantas personas nos han presentado sus argumentos, para que, nos son indiferentes, porque cada cual para si tiene su propia teoría, esa que evitamos comentar. Nadie quiere hablar de la muerte, la muerte de verdad, esa que nos hieren, y nos ahoga por dentro cuando nos toca cerca en aquellos que son nuestro. No, no queremos saber nada de ella. Pero la muerte espera, es paciente y es verdad que todas y cada uno tenemos un compromiso formal con ella, una cita que sabemos inevitable y cierta. Y quienes afrontan tal relación sin miedo y de frente, que con palabra de caballero le prometieron que llegaba la hora suprema en la cita estaría presente, porque saben y porque sienten que los lazos de la muerte se quiebran y se desvanecen ante la imagen amorosa de esa estampa vivía y perpetua del Santísimo Cristo de la VeraCruz. Porque el Santísimo Cristo la derroto, porque el amor de cristo sobre el mástil de su cruz venció si, a la muerte y para siempre.
Convirtiéndonos en novios de la vida y soldados de la fraternidad con la esperanza por única bandera. Si hay fe habrá esperanza durante la vida para después de la muerte. Y por eso Señora, Virgen de la Esperanza, en la noche del Jueves Santo este pregonero más serrano se siente, y si por mis errores indigno soldado soy para tu guarnición, déjame al menos que bajo de tu trono dorado me esconda. Que quiero caminar contigo, y quiero de tun mano andar pueblo adentro, diciéndole si a la vida, por duro que sea el destino, porque la vida solo a Dios pertenece. Mirarla bien se llama Esperanza la nuestra, la de todos nosotros porque es serrana, es la más sutil y las más nobles, la más guapa y la más buena, y ha salido a la calle para buscarte a ti y llorar contigo tus penas. Mira que esta Esperanza es la nuestra, es la Esperanza en nuestro trabajo, en nuestro descanso, en nuestra amargura, en nuestra alegría, en el más allá, en el perdón y en la paz, la última e inalcanzable con sus ojos llorosos y sus brazos abiertos.
Esperanza, Esperanza
No llores tú
Que se va a morir de pena
El Cristo de VeraCruz.

Viernes Santo
Hoy es el día más grande por el número de imágenes que Procesionamos. Al alba escuchamos el tradicional Sermón a Jesús, y cuando las puertas del templo se abren, ya está Jesús preparado para salir y de rodilla porque sus penitentes así lo quieren
Serrano, tu que sientes
El dolor de los maderos
Dime si lo sabes
¿Cuánto le pesa la Cruz
Al Jesús el Nazareno?.
Yo intento seguirte, quiero que lo sepas, con mi debilidad de hombre aferrado con desesperación y ansia a tu mensaje, con tus palabras resonando en mis oídos y queriendo mezclarse con Tu sangre, intentándolo cada día, aunque cada día te falle, anhelando aliviarte la carga, ser cirineo de aire, y ayudarte a llevar esa cruz de la que nunca parece poder separarte. Padre mío, Nuestro Padre, aunque te sea tan pesada, no nos desprecies esta cruz, que aunque todavía no seamos capaces de entregarlo todo sin guardarnos nada, se nos está encendiendo más amor para ayudarte.

Viernes de los Dolores.
Mírala es la virgen que más llora, acaba de salir y ya le brillan sus lágrimas en sus mejillas, si está llorando por nosotros y por nuestra causa, y de la corriente de nuestros pesares, a la puerta de su casa, con sus dolores, ha hecho un puente para que huyan los enemigos de nuestra alma. Porque Tú Señora, eres la fuente de nuestra caridad, y si Cristo es la vid de nuestra fe, Tú eres el tallo que más fuerte nos une al tronco.
Porque en cada lágrima tuya, Señora hay un bautizo que nos salva, porque en este tu entrecortado suspiro se quedó temblando nuestra alma, porque tu Señora nos atrae y nos abraza, porque tu eres la estrella que nos guía y el corazón por el que laten nuestras vidas, y porque no hay más verdad que la belleza sin nombre de tu cara dolorida, ni más razón de vivir que la de mirarte cada día.. Y por eso, Señora cuando el Viernes Santo sales a la calle sabemos que no hay consuelo que alivie tu corazón destrozado, ni palio, ni corona, ni tronco ni nada, no existe Señora bálsamo alguno que calme tudolor, ese dolor tuyo ese dolor resignado, esa amargura que te inunda, esa angustia que te ahora, esos puñales que tu corazón traspasa.

Divino Encuentro.
Cuando ya pasado más del vértice del recorrido oficial, solemos ir al lugar de siempre, unos tras otros y cuando Jesús pasa y es vuelto, la congregación es mayor, que parece que le cerramos el paso a la Madre que al vernos a todos allí se pregunta ¿Qué estará pasando? La Virgen Madre Dolorosa se va aproximando, nadie nos dice nada, pero como si alguien en nuestros adentro nos gritaran con voz potente. “Dejad paso a la Madre de Dios”. Nos vamos apartando, y poco a poco, la Virgen llega ante su hijo quedando una frente al otro, el tiempo parece que se detiene, no hay palabras para decir, pero lo podemos observar como un rostro terso, sonrosado y suave a la par que triste, y surcado por unas lágrimas que en su dulce deslizar se convierten en cristalinas perlas, mira con amor y dolor infinito a otro rostro moreno y ensangrentado con la lividez de la muerte en El retratada, y a unos labios rotos, resecos y amoratados que fueron capaces de pedir al padre que nos perdonara porque no sabíamos lo que hacíamos.
El encuentro divino se ha producido y ha finalizado la Virgen seguirá los pasos de su hijo y cada uno ira a ocupar de nuevo el lugar que les corresponde en la Iglesia.

Santísimo Entierro de Cristo.
La luz se apaga, la noche se hace más ennegrecida la muisca comienza a sonar, es la señal, el entierro va a salir. Tus penitentes, Señor, van humilde, e igualados por los hábitos negros callado y humilde al lado del cuerpo yaciente de Cristo, porque el silencio no ofende, y porque nosotros sabemos que suspendido en laserenidad detu descanso, pareces dormido más que muerto, que en la templanza sosegada de tus ojos tenuemente cerrados seduces y nos conviertes con ese tu dulces sueño, sueño de piedad, de ternura, de paz, de amor, de amor de Dios entregado Santísimo Entierro, yo te sigo, en la noche del Viernes Santo vas derramando la gracia de tu perdón, porque tu Señor, llenas las calles de este pueblo nuestro, de acera a acera para arrastrar tras de ti con tu presencia todos los pecados delmundo. Tu cofrades saben, Señor que tú no estás muerto, que solo duermes y que en ese sueño tuyo hay una Resurrección triunfante que nos espera cada día, con tu presencia en el Sagrado con tu cuerpo en el pan y en el vino la sangre de tu costado.

En el ambiente flotan aun las notas de una saeta que al pasado del Sagrado Féretro se han diluido en el sentimiento popular y ha rasgado el velo del aire impregnando de olor a cera e incienso con sus ayes lastimeros y con ese estilo tan peculiar de manifestarse que no es otra cosa que llorar cantando.

Virgen de la Soledad.
Sus ojos no parecen vidriosos y cansados de lágrimas, la Virgen llora, pero se desahoga y se consuela. El llanto rueda mansa y suavemente de las pupilas, sin una contracción facial, es el dolor sereno, templado de la Madre desolada que conoce el misterio de sus penas y se siente corredentora de la raza humana. Pero tus penitentes el Viernes Santo por la noche meciendo suavemente tu paso, contemplando las flores y claveles y sobre todo, con aquella cara… avanza jadeada por la multitud y para su hermosura son los mejores piropos y las más vibrantes saetas.
De la pasión dolorosa
De tu Divino Jesús
Solo te quedan tres cosas
Tu soledad, una Cruz
y una espina sin rosas.
La Soledad de la Virgen a causa del hijo perdido se manifestará por las calles del pueblo, atenuada en parte por el acompañamiento de hombres y mujeres, escuchando el leve chasquido de sus pasos en la inmensidad de la noche en su profundo y negro silencio.

Domingo de Resurrección.
Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena, María la madre de Santiago y Salome compraron aromas para embalsamar a Jesús y fueron a ver el sepulcro, pero al llegar la piedra que sellaba la entrada estaba apartada y había un hombre con resplandecientes vestiduras blancas como la nieve, a ella se dirigió y les dijo, “No temáissé que buscáis a Jesús, el crucificado, no está aquí, a resucitado como había dicho, decírselo a los demás e ira delante de vosotros a Galilea, allí le veréis”.
Y poco más podemos decir de la resurrección de cristo, creo que a partir de aquí es cosa de nuestra fe.
Las hermandades están preparadas para pasar este día en convivencia y buena armonía, ya que es un día especial, Cristo ha resucitado.
No podemos olvidar que ante todo, la Semana Santa es una manifestación religiosa, la de un pueblo que año tras año revive el desamparo por la muerte de cristo y la alegría de su Resurrección. Por ello y dado el sentido religioso que a de calarlo todo, deberíamos aprovechar este baño, esta zambullida en la fe grande de este pueblo par deshacer viejas rencillas, viejos malentendidos y poner el año a cero.

Igualmente cabe añadir, muchas otras cosas, podrían contarse…pero para ello el pregón se renueva cada año y una voz distinta presta su pulso a este atril, del que yo ya me separo.
Muchísimas Gracias.


Antes de terminar se realizó la presentación del Cartel Oficial de la Semana Santa del año 2.008

Para confeccionar un cartel, debe existir un material en el cual buscar, en el que indagar, en el que intentar localizar ese momento íntimo, concreto, representativo que después vamos a exponer ante todo el pueblo. Ese material nos lo aporta el fotógrafo, el pintor, el diseñador, en resumen la persona capaz de general esa imagen que nos puede tocar en lo más íntimo.
Hoy le toca a la Hermandad de Jesús de la Bondad en su Entrada Triunfal en Jerusalén, trabajo en equipo de este cartel oficial de la Semana Santa de Sierra de Yeguas, representativo este año, de esta cofradía y que va a trasmitir la idea de nuestra Semana Grande a paisanos y forasteros.
Vamos a Verlo.





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